Sal 22:1 Un grito de angustia y un canto de alabanza Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?(A) ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor? Sal 22:2 Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo. Sal 22:3 Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. 1Pe 2:21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 1Pe 2:22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;(H) 1Pe 2:23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 1Pe 2:24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.(I) 1Pe 2:25 Porque ...
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